El escritor estadounidense superó la vergüenza y pasó un año inmerso en el mundo del nudismo para experimentar en primera persona lo que escribiría en su próximo libro.
"Así como en los aeropuertos no se bromea con bombas, con nudistas no se hacen bromas sobre pechos. Y si tienes una erección, lo más probable es que te pidan que te vayas", dice Haskell Smith. Esas son solo dos de las muchas cosas que aprendió mientras visitaba lugares nudistas alrededor del mundo.
Su primera parada fue el Desert Sun Resort en Palm Springs, California.
"Yo estaba aterrorizado. Estaba
allí, incómodo y ansioso en la habitación de mi hotel, poniéndome capa
tras capa de bloqueador solar hasta que finalmente, cuando salí, parecía
una baliza altamente reflectante".
"Todas las personas en la
piscina me miraron, hicieron un gesto como de vergüenza y se cubrieron
el rostro", le contó el escritor al programa Newshour de la BBC.
"Me
sentí realmente insultado. Pensé: 'Oigan, yo tengo 20 años menos que
ustedes'", hasta que me miré para abajo y me di cuenta del efecto del
bloqueador solar… pensé: 'Ay, Dios'".
Luego del impasse con el bloqueador solar, el escritor visitó
varios centros turísticos nudistas en Europa. Cap d'Agde, en el sur de
Francia, es uno de los más conocidos.
Una vez pasada la valla de
seguridad, que impide la entrada de transeúntes curiosos o paparazzi, se
encuentra todo lo que se esperaría encontrar en cualquier otra ciudad. "Excepto
que todo el mundo está desnudo", dice Haskell Smith. "Incluso hay una
lavandería, aunque no sé qué lavan en seco", cuenta el escritor.
"Ir
de compras o pasar por un croissant y un café en la mañana desnudo se
me hacía tan raro que en realidad era una especie de diversión"..."Cuando fuiste a la tienda de vinos a hablar de las bondades del rosé local sin ropa, entonces, prueba superada".
El escritor se fue de senderismo por los Alpes austríacos por una
semana, con 19 nudistas de toda Europa, también resultó ser
sorprendentemente agradable. "El aire es muy limpio y el ejercicio
es muy duro porque estás subiendo en altitud, pero no transpiras, por
lo que no se siente incómodo. La piel es un gran termostato para el cuerpo".
"Un día nos encontramos con un grupo de excursionistas cristianos y
su líder hizo que todo el mundo girara la cabeza y mirara hacia el otro
lado mientras pasábamos. Yo no lo podía creer. Luego, más tarde, cuando
estábamos haciendo un picnic junto a un lago, los vimos de nuevo y
oraron por nosotros".
A pesar de irse relajando poco a poco respecto de estar desnudo en
público, Haskell Smith siempre tuvo nervios de último minuto a la hora
de despojarse de su ropa y entrar en un entorno nudista.
"Estos temores están dentro de tu propia cabeza. A los nudistas realmente no les importa. La
gente que en general uno ve desnuda son actores o modelos, en la
televisión o en la publicidad, así que nos han lavado el cerebro para
que pensemos que es así como hay que verse desnudo".
"Pero
la gente desnuda en realidad se ve como cualquier otra persona. Creo
que la idea de aceptar tu cuerpo y los cuerpos de otra gente como son es
realmente saludable. Nuestra sociedad necesita todo tipo de tolerancia y
este es un buen lugar para empezar", dice.
Lo que encontró fue un fuerte sentido de comunidad entre los diversos
grupos de personas que conoció: desde médicos hasta bomberos, pasando
por oficinistas y profesores universitarios.
El escritor participó en un crucero por el Caribe con otros 2.000 nudistas. "Es
más que nada una cosa para hacer en pareja, ya seas gay o heterosexual.
Si estás solo, todas estas parejas te miran como si fueras un bicho
raro. Así que cuando vino mi esposa conmigo, y tal vez porque ella es
bastante atractiva, de repente fuimos el alma de la fiesta".
"Para
mí, lo mejor fue una noche que fui a la discoteca y había una mujer de
unos 70 años vestida con un traje de sirvienta francesa transparente.
Estaba con un andador, en el medio de la pista de baile moviendo el
esqueleto. Me dije a mí mismo: 'Es la cosa más horrible y más
inspiradora que he visto jamás'. Espero que cuando llegue a su edad
tenga el coraje para hacerlo".
La decisión de Haskell Smith de
sumergirse en el mundo del nudismo surgió de su fascinación por las
subculturas y "por qué las personas hacen lo que hacen a pesar del
estigma".
Una de sus principales conclusiones es que el nudismo definitivamente
no tiene nada que ver con el sexo. Sin embargo, eso no significa que no
se miren. "Somos seres humanos no puedes evitarlo. A veces me encuentro
a mí mismo mirando y pensando, '¡Eso es lo que parece! ".
Por ejemplo, las cicatrices quirúrgicas, que son "como llevar la historia médica en sus cuerpos".
"No hay nada más divertido que ver cómo una señora de 80 años te mira el paquete".
fuente:cnnespañol


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