Hunter Scott es un joven
programador norteamericano que decidió abrir una cuenta automatizada en
Twitter –un “bot”- a partir de la cual podría participar en la mayor
cantidad posible de sorteos de los propuestos en la red social. Ganó mil
premios, “pero la mayoría eran una verdadera porquería”, afirma el
ahora popular tuitero.
Reconoce también que ganó algún premio importante, como un viaje a
Nueva York, pero decidió no aceptarlo cuando le informaron que debía
pagar los impuestos del premio que estaba cotizado en unos 4.000
dólares. En total el “bot” participó en 165.000 concursos, y ganó más de mil sorteos en nueve meses, a una media de cuatro por día.
En su página hscott.net el programador da una serie de instrucciones
para alcanzar su éxito: buscar tuits con frases claves e identificarlos
para intentar cumplir con el requerimiento para participar pero sin
alertar a los servidores de Twitter: éstos anulan las cuentas que creen
que son bots, analizando patrones de conducta en realidad bastante
comunes y fáciles de despistar.
Scott alertó también que muchos de los concursos en que participaba
su bot, eran en el fondo recursos irregulares para aumentar el
número de seguidores sin dar nada por ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario