
El verano es una de las épocas del año en la que más uso damos a nuestro teléfono móvil.
Nos lo llevamos a la playa, a la piscina, lo dejamos sobre la mesas que usamos... Tanto tiempo pasa con nosotros que incluso lo descuidamos
sin darnos cuenta de que el calor puede estropear nuestro smartphone.
Este experto aconseja dejarlo siempre a la sombra. Y, si te lo llevas a la playa, no tienes sombrilla y va a ser inevitable que el sol incida sobre él, convendría apagarlo, asegura Solar, aunque -continúa- esta opción podría desencadenar que la batería se estropease.
Así que, para evitar posibles consecuencias, si nos vamos a ir a un
sitio en el que no vamos a poder poner nuestro teléfono a la sombra, lo mejor será dejarlo en casa.
No hay que olvidar que la batería es la parte más sensible de un teléfono, recuerda el experto. Soporta unos 60 grados. Sin embargo, el resto de la electrónica ha sido diseñada para que aguante hasta los 100. Y ya sabemos que la duración de la batería
es la asignatura aún pendiente de los fabricantes de móviles. Si esta
se estropease por culpa del calor, ya no duraría ni un día.
La
carcasa, por ejemplo, también se puede deformar. Es un elemento muy
sensible al calor pero tiene menos importancia, ya que por muy poco
dinero podemos reemplazarla , ejemplifica el experto. Pero ¿y si el
calor estropea el microprocesador interno del móvil tras una jornada larga de playa? Nuestro 'smartphone' sería para tirar, no merecería la pena repararlo. El coste de esta reparación podría
suponer el gasto en un teléfono nuevo. Sí podríamos, por ejemplo, comprar una nueva batería si la de nuestro teléfono es extraíble, reseña. Lo mismo podríamos hacer con otro de los elementos más frágiles: la pantalla. afirma sin ninguna duda el ingeniero del CEIT.
fuente:abcespaña
No hay comentarios:
Publicar un comentario